Cuanto pueden cambiar la cosas en un partido de Fútbol. Al descanso el PSG iba ganando 1-0 con justicia tras ser prácticamente el único equipo existente en el verde. Lo que libraba al Manchester City de sorprender con su reacción es precisamente eso, que es el Manchester City. Lo hicieron los de Guardiola y de qué modo, se llevaron el partido y pudo ser peor si en el último cuarto de hora Los Citizens hubiesen metido un tercer gol, pues eso habría sido un golpe muy duro para los de Mauricio Pochettino. El 1-2 final que registró el electrónico indica que todo está por decidir, pero también que el Manchester City adquiere ventaja de cara al partido de vuelta de estas Semifinales tan apasionantes correspondientes a la presente Champions.
Y eso que comenzó mucho mejor el PSG. Los parisinos cogieron el tranquillo del partido mucho antes que su rival. En el primer cuarto de hora tan sólo Ederson Moraes pudo evitar con sus paradas, al 2 y al 13 de encuentro, que Neymar anotase el primero para los locales. Nada pudo hacer no obstante el cancerbero Citizen con la conexión Di María-Marquinhos al minuto 15. Córner que saca el primero y remate cruzado inapelable del segundo para poner un merecido 1-0 a favor del bloque de Mauricio Pochettino. No dejó respirar el PSG al City, los visitantes eran incapaces de encontrar la manera de incomodar a su oponente. Es cierto que al minuto 21 tuvo que aparecer Keylor Navas, pero el remate que pretendía Bernardo Silva era muy complicado.
Por lo demás, cerca estuvo el cuadro local de marcar el segundo tanto al 27 y al 28 de juego. Ederson tuvo que intervenir en el saque de esquina botado de nuevo por Di María y Paredes rozó el gol tras una asistencia de Neymar. El PSG proseguía con sus llegadas, pero el Manchester City empezó a despertar en el último cuarto de hora de la primera mitad. Un error de Keylor Navas no fue aprovechado de milagro por el City porque Paredes despejó lo que era el empate de forma acróbata. La última también la tuvieron al 42 Los Citizens, pero un Keylor Navas renovado por una temporada más con toda justicia, estaba ahí.
En la segunda mitad el Manchester City recordó al Planeta Fútbol por qué una parte puede no tener nada que ver con la siguiente. Los de Guardiola eran otro equipo muy distinto y en los primeros diez minutos se apoderaron del esférico y empezaron a rondar las inmediaciones de Keylor Navas. El PSG aún y así no pasaba por excesivos agobios y tuvo la primera clara de la reanudación en el 56 de partido. Gran jugada de un Mbappé que ha tenido mejores partidos y Verratti no llega por los pelos.
El Manchester City puso entonces una marcha más, echándose Kevin De Bruyne el liderazgo a la espalda. Le funcionó. Al 61 el dorsal 17 citizen quiso marcar uno de los goles de la Champions mediante una chilena y en el minuto 64 dio un centro al área frente al que Keylor Navas, raro en él, se confió en exceso y el balón se coló dentro. Justo 1-1. Siguió con ese ritmo el Manchester City frente a un PSG que todavía se medio lamía la herida en el 71, cuando una falta directa ejecutada por Mahrez se encontró con otro fallo defensivo garrafal, esta vez de la barrera, que se abrió en exceso por culpa de Kimpembe y Paredes. Para dentro y 1-2.
El PSG no encontró la forma de reaccionar y cayó víctima de su propia impotencia. Neymar no vio la roja de milagro, bien podría haberse ido al vestuario. Quien sí se marchó con roja directa cuatro minutos después, al 78, fue Gueye por una dura entrada por detrás a Gündogan. Totalmente justa. Al final de la corrida, el Manchester City logró darle la vuelta a la tortilla y el PSG tuvo que agradecer que ni Foden al 87 de juego ni Kevin De Bruyne al minuto 93 y medio, estuviesen finos frente a un Keylor Navas que también ha vivido noches mejores. Un tercer gol hubiese podido ser definitivo. No se alteró más el marcador y el 1-2 deja todo en el aire, pese a ser evidente que Los Citizens tienen una ventaja que lograron y merecieron gracias a que fueron de menos a más.