No ganó, pero salvó los muebles cuando el descuento iba a empezar. El Valencia CF evitó perder y con ello meterse en un lío. 1-1 frente a un Alavés muy combativo que incluso acabó mejor el partido, salvo evidentemente por el gol que encajó. A falta de que el Valladolid solvente su partido pendiente frente al Athletic en San Mamés, los de Mestalla se quedan a siete puntos del descenso y siguen manteniendo a ralla la zona peligrosa.
Por lo demás hay que decir que el partido fue bastante parejo y soso en muchos de sus tramos. Parecía que ninguno de los dos se jugase nada, pero en la última media hora fueron los de Javi Calleja quienes adelantaron líneas para obtener ese gol que les supusiera un gran soplo de aire fresco. Lo lograron por medio de Guidetti en el 84 después de la enésima jugada a balón parado en la que el Valencia de Javi Gracia ni se molestó en defender.
Sin embargo, ahí estaba uno de los pocos que tira de orgullo en este equipo, José Luis Gayà, que ni mucho menos quiere que su Club del alma esté metido en la jungla de abajo. 1-1 en el 89 tras un rechace y fin del cuento. Ninguno de los dos quiso hacer nada en el tiempo de prolongación. Ambos tenían miedo de perder y hasta dio la impresión de que sellaban unas tablas beneficiosas. Al Valencia CF le supone seguir manteniéndose alejado del peligro.
A estas alturas, independientemente de en qué puesto de la tabla acabe, no se le puede pedir nada al bloque de Mestalla, que atraviesa una mala racha de resultados y su próximo compromiso, en teoría, no invita al optimismo precisamente. Vendrá jugándose la Liga el Barcelona. Demasiado es ya que la actualidad valencianista se deba resumir en mirar con los dos ojos a la zona de descenso y en que con toda probabilidad no acabe ni entre los diez primeros clasificados. Con eso queda dicho todo.
Por lo menos sigue quedando gente como Gayà y Carlos Soler, además de un Guedes que lleva varios partidos bastante bien. Son de los pocos que tiran de orgullo para impedir que el Valencia CF esté atrapado en una situación todavía peor, cosa que si fuese por juego de equipo y estrategia sucedería. Tiempo atrás este punto conseguido ante el Alavés se hubiese visto como un fallo garrafal, hoy día se ve como una baza positiva. Sigue el Valencia guardando las distancias con el descenso, en otras palabras buenas noticias. Una jornada más el cuadro Che respira.