EL REAL MADRID ES UNA BESTIA EN LA TÁCTICA

2-1. Sufrió el Real Madrid, pero ganó, porque el conjunto de Zidane táctica y anímicamente atraviesa un momento muy dulce. El Barça fue una monja defendiendo en la primera mitad, el Real Madrid lo aprovechó y en el segundo tiempo, cuando precisamente los culés reaccionaron, fue demasiado tarde. Aparte de que los blancos pudieron haber marcado bastantes más goles si llegan a aprovechar las demás jugadas a la contra que tuvieron. Lo del Barcelona, defensivamente hablando en los partidos frente a los de su misma talla, es para que se lo haga mirar. El Real Madrid gana el clásico y afronta de la mejor manera posible la vuelta de los Cuartos de Final de la Champions. Los de Chamartín están en el mejor momento de la temporada y tácticamente les sale todo.

Comenzó el partido de la forma en que muchas veces se desarrolla, con el Barça tocando, pero la cuestión es que los de Koeman sí lo necesitan, el Real Madrid no lo precisa ni la mitad de veces. Le basta y le sobra con estar bien ordenado, como acostumbra la escuadra de Zidane, obtener el esférico y salir en tromba con una jugada rápida que implique los toques de balón justos y necesarios, pero al mismo tiempo certeros. Junto con la presión en la medular esa es la táctica con la que el Real Madrid se siente a gusto, con la que realmente este equipo funciona. Es lo que le ha llevado a aspirar al gran doblete, Liga y Champions.

Fue de esa manera, con los toques de pelota justos, necesarios y certeros, como el Real Madrid abrió la lata. Valverde rompió líneas para dársela a Lucas Vázquez, este la puso en el primer palo y Benzema sacó el arte que atesora en las botas para poner de espuela el 1-0. Golazo del Real Madrid. El Barcelona trató de reaccionar buscando esa jugada mágica que le hiciera empatar El Clásico, pero nada de lo que los culés trenzaban daba resultado y el Real Madrid era una completa amenaza frente a la muy frágil defensa azulgrana. Se olía mucho más de cerca el segundo para los locales que el empate visitante. Lo dicho, el Real Madrid tácticamente está en un espléndido momento y juega de memoria.

Lo demostró una segunda vez. Al 28 de partido, después de la enésima salida de los blancos para fabricar una contra letal, Tony Kroos lanzó, la pelota rebotó en Dest despistando por completo a Ter Stegen, Jordi Alba trató de despejar, pero no lo logró. Balón adentro y 2-0 para el bloque dirigido por Zinedine Zidane. Poco le importaba al conjunto merengue que el Barça siguiera tocando y tocando, el trabajo defensivo de los blancos anulaba por completo los ataques de los pupilos de Ronald Koeman.

Nada que ver con una defensa culé que de nuevo mostró su debilidad en otra contra madridista que no supuso el tercero de la noche porque el palo le negó el gol a Fede Valverde. Corría el minuto 34. El Barça proseguía con sus interminables toques de balón sin éxito. Ironías del deporte rey, la dos más claras de los culés fueron en dos saques de esquina. Messi no logró un gol olímpico en el descuento que hubiese acaparado todas las portadas debido al larguero y La Pulga se topó con Courtois instantes después. El descanso decretaba un 2-0 merecido para un Real Madrid que tenía las ideas mucho más claras que su eterno rival.

Con una lluvia tremenda que ya había hecho acto de presencia, la segunda mitad dio comienzo. Y el Barça fue otro. Tuvo las cosas bastante más claras y el Real Madrid empezó a sufrir todo lo que no había padecido en la primera parte. Los blancos proseguían con su sistema, pero el Barça estaba ganando en agresividad y claridad. Hasta que en el 60 El Clásico cobró la máxima emoción. Jordi Alba centró, Griezmann la dejó pasar muy inteligentemente y Mingueza llegó para mandar el cuero al fondo de las mallas. 2-1 y al rojo vivo. Ese gol espoleó de nuevo al Real Madrid que desperdició dos de libro para sentenciar. En el 61 Vinicius la mandó al palo y en el 67 Araujo salvó el que era el tercero de los blancos. El Barcelona replicó por medio de Messi en el 69 y Mingueza en el 71, pero ninguno de los dos logró el tanto del empate. El Clásico estaba en su apogeo con la tremenda tormenta como testigo.

El cansancio empezó poco a poco a hacer mella, pero ninguno de los dos bajó la guardia. Ambos mantenían los estilos, el Real Madrid agazapado y acechando para sentenciar a la contra y el Barcelona tocando con mucha claridad para hilar la jugada del empate. No llegó ni lo uno ni lo otro. Lo que sí llego fue una imprudencia doble por parte de un Casemiro que vio la amarilla primero y acto seguido fue expulsado. Impropio de todo un veterano del verde tamaña temeridad y jugándose su equipo una victoria tan importante en todos los sentidos.

Por lo demás, dos ocasiones a resaltar. En el 93 de partido Marcelo tuvo el tercero para los blancos, pero se confió, y un Mingueza espectacular, presente y futuro para la escuadra culé, evitó el gol cantado. En el 94, justo en los últimos segundos de encuentro, Ilaix Korouma vio como el larguero le privaba de su primera página de oro con la elástica culé en un Clásico. Aún así mucho ojo también con este chavalín de 18 añitos, otro presente y futuro para un Barcelona que tendrá que esperar al menos una temporada para volver a adjudicarse El Clásico. Sin embargo, parece que los culés empiezan a volver a darse cuenta de que sus tesoros más preciados, no necesariamente se encuentran en los fichajes de relumbrón. Si La Masía vuelve volarán las buenas nuevas en La Ciudad Condal.

Este Real Madrid aspira a todo lo que está disputando ahora mismo. Liga y Champions. Los blancos están hechos unos fieras en la táctica, tienen muy claro cómo deben llegar al área contraria y su mejoría en la defensa y en la medular es bien notoria. Da la impresión de que están acabando la temporada igual de bien que la pasada o muy cerca de ese nivel. Los de Bernabéu son líderes a falta del partido del Atlético de Madrid. La Liga Santander está más emocionante que nunca, pero el Real Madrid vuelve a avisar, quiere el Gran Doblete y posee tablas de sobra para lograrlo. De momento, El Clásico ha sido suyo, y sencillamente por tener las ideas más claras que su eterno rival. El Real Madrid no tiene desperdicio alguno, cuanto menos tácticamente.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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