El Liverpool se impuso al Rasen Ballsport Leipzig por 2-0 en el partido de vuelta disputado en el Puskás Arena de Budapest correspondiente a los Octavos de Final de la Champions. Los de Jürgen Klopp logran de esta forma una particular prórroga de varios días para olvidarse de su tremenda crisis en la competición liguera. El Leipzig por su parte no estuvo a la altura, tal y como hizo la temporada pasada, pero consigue situarse entre los 16 mejores del Viejo Continente por segunda vez consecutiva, no está nada mal. Salah y Mané anotaron los goles del conjunto Red al 70 y al 74 de partido.
Primera parte sin goles, pero no fue porque los locales no lo intentaran. Al 2 de partido Kampl evitó el gol de Salah. En el minuto 6 Mané tuvo en sus botas el primero de la noche, pero su disparo se fue alto. El RB Leipzig tuvo su única ocasión en un remate doble de Dani Olmo, pero ahí estaba Allisson para imponerse. Al 19 de choque fue el guardameta de los alemanes, Gulácsi, quien estuvo genial impidiendo el gol de Diogo Jota con un paradón. En el 23 ni Salah ni Mané, precisamente los dos goleadores, estuvieron finos, pues chutaron al muñeco.
Seguía acosando el Liverpool a su oponente y en el minuto 27 Upamecano salvó el gol arrebatándole el esférico a Salah en el último momento tras centro de Alexander-Arnold. Finalmente, antes del descanso, los de Klopp tuvieron otras dos al 41 y en el tiempo extra. En la primera jugada Gulácsi tuvo que volver a lucirse ante el error de su compañero Mukiele y Diogo Jota probó puntería. La segunda ocasión vino precedida de otro error de la zaga del conjunto alemán, que a duras penas estaba metido en el choque, pero ni Salah ni Diogo Jota atinaron. Así se llegó al descanso, con 0-0. Increíble a la par que cierto.
El primer cuarto de hora del segundo tiempo fue otra prueba más de que los de Julian Nagelsmann no estaban nada metidos en el partido, el 0-2 de la ida los había mandado a la lona. Al 54 de partido el Liverpool tuvo su primera clara de la reanudación, pero seguía faltando puntería en los Reds. Al 65 por fin los alemanes sacaron su garra y mandaron una a la madera. Gran centro de Upamecano que Sorloth remató bien, pero el larguero le negó el gol. Fue el último acto de fe por parte de los visitantes. En el 70 de juego Mané asistió perfecto a Diogo Jota, este cedió para un Salah que sentó a su marcador y se sacó de su interminable chistera un latigazo raso y pegado al palo. Imposible para un gran Gulácsi. 1-0 muy merecido.
Sin embargo, ya se sabe, mejor dos que uno. El Liverpool se aplicó el cuento. Tan sólo cuatro minutos más tarde Origi asistió a Mané para que el atacante Red se luciese con una volea desde el punto fatídico. Otro golazo y 2-0. Poco más que contar en el último cuarto de hora, aparte de que el Liverpool estuvo impecable en defensa y no permitió al RB Leipzig hacer siquiera el tanto del honor. Los alemanes se marcharon de vacío y con cuatro goles en dos partidos, además de haber protagonizado una pobre actuación en defensa e incluso ofensivamente. Ni ello impide que la escuadra de Julian Nagelsmann deje su sello en Europa. Hasta hace poco casi nadie conocía el nombre del Rasen Ballsport Leipzig, ahora suena con fuerza.
El Liverpool se reencontró consigo mismo. Falta le va a hacer a partir de ahora. Se acercan las últimas etapas de la temporada y el camino Red no es sencillo. Están en Cuartos de Final de la Champions, pero deben remontar el vuelo en su país si quieren seguir participando en el torneo de La Orejona. Una ausencia durante la temporada que viene sería un duro golpe para el equipo y el Club, por no hablar de la afición. De momento las noticias vuelven a ser positivas, los de Jürgen Klopp demuestran que tienen tablas para volver a coronarse en el Viejo Continente.