Der Klassiker puede estar bien orgulloso de los dos grandes alemanes que lo representan. Un partido apasionante tuvo lugar en Allianz Arena en el que el Borussia Dortmund golpeó primero y muy pronto por medio de Haaland, pero ahí estaba Lewandoswski para aceptar y ganarle el desafío al killer de los amarillos. Al tempranero doblete del nueve del Dortmund se le unió otro del nueve del Bayern Múnich al 26 y al 44 de partido, el último de ellos desde los once metros y psicológico.
En la segunda mitad ninguno de los dos logró perforar la meta rival, hasta que en el 88 de encuentro Goretzka se auto invitó a la fiesta de los dos 9 y anotó el 3-2 en un momento crucial. Sin embargo, Lewandowski volvió a reclamar el protagonismo para otorgar la victoria a su equipo y su triunfo particular sobre Haaland. 4-2 al 90 de choque para finiquitar Der Klassiker número 129 y hacer que el Bayern Múnich siga una jornada más como líder de la Bundesliga.
Arrancó la primera parte y el Borussia Dortmund y Haaland lo hicieron como motos. Al 2 de partido Delaney recuperó el balón y se la sirvió al nueve amarillo para que disparara desde la frontal, tocara en Boateng y se envenenara de tal manera que Neuer no pudiese hacer nada. Al 0-1 tan tempranero le siguió en breve el segundo. Jugada genial entre Hitz, Schulz y Hazard, este último otorga a Haaland el pase de la muerte y 0-2 a puerta vacía.
El orgullo del Bayern Múnich fue golpeado y empezó a acumular llegadas y ocasiones poco a poco más claras. El Borussia Dortmund por su parte tuvo el tercero al 25 de partido, pero esta vez Hazard no estuvo fino en la asistencia a Haaland. Ironías del deporte rey, dos minutos más tarde llegó el 1-2 que metía a los locales en el encuentro. Sané dejó sentado a su par, propinó un centro chut y Lewandowski alcanzó el balón para empujarlo al fondo de la portería. Los de Hans Flick estaban cada vez más metidos y pretendían empatar antes del descanso. Lo lograron. Penalti en el minuto 44 transformado por, quien si no, Lewansdowski. 2-2 y final de una fenomenal primera mitad.
En la reanudación ninguno de los dos encontraba la inspiración necesaria para desequilibrar la balanza, pero por algo los partidos duran más de 90 minutos. Al 88, cuando más de una persona podía dar como un hecho el empate, apareció un invitado de honor en la fiesta de los dos nueves, Goretzka. El dorsal 18 del Bayern cazó el balón y anotó mediante un gran disparo desde la frontal hacia la cepa del poste. Un golazo para el 3-2, pero no sería el último. Había un duelo particular en el campo y también debía ganarse. Lo hizo un Lewandowski que marcó igual que su compañero Goretzka. Disparo desde la frontal rumbo a la cepa del poste. 4-2 para un Bayern Múnich que a puntos fue mejor y cuyo nueve fue más efectivo que el de los amarillos.
Pocos equipos pueden presumir de empezar ganando por dos goles de diferencia a este Bayern Múnich, el Borussia Dortmund de Edin Terzic es uno, pero es lo que tienen los de Hans Flick, hasta el final se sufre contra ellos y lo normal es que el destino de su rival sea el que sufrió el Borussia Dortmund, que deberá luchar a brazo partido si quiere ser equipo de Champions la próxima temporada. Los muniqueses a lo suyo, siguen mandando en la Bundesliga y tienen la Champions entre ceja y ceja. Admirable sin duda el Borussia Dortmund, pero este Bayern Múnich produce pavor.