1-4 a la Lazio. Mensaje en clave, este Bayern Múnich quiere alzar de nuevo La Orejona y por de pronto ha convertido su eliminatoria trampa ante los italianos en un paseo. La vuelta se antoja como un entrenamiento de lujo. Es lo que tiene si además el rival se muestra tan colaborador en defensa. Los errores de bulto de la Lazio allanaron el camino a los germanos de una forma que ni se preveía pese al favoritismo de los de Hans Flick.
A los 8 minutos no enchufó Lewandowski por muy poco, pero un minuto después no fallaría el ariete polaco, que lleva ya 72 goles en la máxima competición. Error infantil de Musacchio y el 9 del Bayern se permite el lujo de sortear a Reina para el 0-1. Pese a que los de Simone Inzaghi habían salido con actitud, ese gol les supuso un mazazo y no recibieron el segundo al 17 de encuentro de milagro, si Sané llega a meter ese taconazo a la red podría haber sido el gol de los Octavos de Final y uno de los del torneo.
Al 23 tuvo su oportunidad la Lazio por medio de Luis Alberto, pero quien perdona lo paga y un minuto después el Bayern Múnich se apuntó otro tanto por medio de un chaval de 17 añitos al que habrá que observar con detalle. Saluden a Musiala, la enésima perla que Inglaterra saca en estos últimos años. Davies desde la banda izquierda cede para el chaval y este se la acomoda y se saca de la chistera un latigazo tremendo ajustado al palo diestro de la meta defendida por Reina. Golazo para el 0-2.
Fue un auténtico golpe psicológico para una Lazio que todavía encajaría otro peor y de la misma forma. Ocasión para marcar errada y muy poco después otro gol en contra. Minuto 39, centro de Lazzari, Lulic la pone atrás e Immobile fusila en el punto de penalti, pero ahí estaba Alaba para evitar que los locales se metieran en la eliminatoria. Tres minutos más tarde, nuevo error de bulto de la Lazio en defensa, Coman se marca una carrera de atleta hasta el área, recorta hacia dentro y hacia fuera, trallazo hacia un Reina que realiza un paradón, pero el balón le llega a Sané y el dorsal 10 de los muniqueses se adjudica el tercero a placer. 0-3 y descanso.
Si los golpes para la Lazio fueron a cada cual más terrible, hay un refrán que se debe tener muy presente, siempre hay algo peor. Por desgracia para los de Simone Inzaghi y por fortuna para la escuadra de Hans Flick así fue. Minuto 47, carrera tremenda de Sané hasta el área de Reina, recorta a su par, centra para Lewandowski y Acerbi se marca en propia meta en su intento de sacar el balón de la zona. 0-4 y se acabó lo que se daba para una Lazio que recibió mazazos psicológicos cada vez mayores de los que nunca se pudo recuperar. Ni siquiera su gol del honor por medio de Correa, tan sólo dos minutos más tarde, fue consuelo alguno. El resto del segundo tiempo fue un toma y daca en el que ambos conjuntos pudieron marcar más goles, pero ninguno de ellos estuvo acertado.
El Bayern Múnich avisa de nuevo. Los del Hans Flick quieren volver a degustar las mieles sólo accesibles para el Rey del Viejo Continente. Por lo pronto su primer mensaje no es poca cosa, han convertido la vuelta de los Octavos de Final en una teórica pachanga. Mucho tendrán que aplicarse sus oponentes si no quieren ver cómo los muniqueses alzan de nuevo La Orejona. Les toca mover al resto, el Bayern Múnich ya lo ha hecho.