Cambio de aspirante en el Scudetto y en qué partido, nada menos que en el Derby della Madonnina. El Inter pasó por encima del Milán al que goleó por 0-3. La escuadra de Conte releva en condición de máxima candidata a la de Pioli. Un doblete de Lautaro Martínez y un gol de Romelu Lukaku hicieron que el Inter obtuviese una contundente victoria sobre su vecino metropolitano, al que de momento aparta del liderato por una distancia de más de una jornada. Golpe sobre la mesa del conjunto neroazzurro, que ahora mismo es quien tiene la sartén por el mango. Mucho tendrá que mejorar el Milán si quiere revertir la situación.
Primera parte muy equilibrada, con ocasiones en ambos bandos, pero fue el equipo visitante el que encontró la inspiración al minuto 5 de partido. Lukaku y Lautaro son un dúo peligroso para cualquier defensa. El primero recuperó un balón y asistió, el segundo cabeceó para dentro. Gol psicológico del que el Milán trató de recuperarse, pero el Inter no solamente no se lo permitió sino que al 36 pudo hacer el segundo, pero Kjaer evitó que Lautaro empujase a placer. El descanso llegaba con bastante incertidumbre, pero mandaban los de Conte.
No pudo empezar mejor la segunda mitad. Triple ocasión milanista, pero los de Pioli no dieron una. Ibrahimovic por dos veces y Tonali en última instancia se toparon con un espectacular Handanovic. No tardaron ni diez minutos en arrepentirse de esos fallos. Carrera frenética de Achraf, Eriksen asiste a Perisic para que coloque el pase de la muerte a Lautaro Martínez que, ahora sí, marca a placer. Jugada tremenda del Inter para el 0-2 y prácticamente la sentencia al Derby. Al 63 casi llega el tercero, pero Donnarumma le ganó el duelo a Lukaku con un paradón. Muy distinta situación tres minutos más tarde. El dorsal 9 interista puso el turbo y fusiló sin piedad al cancerbero de los de Pioli. Un golazo. 0-3 y se acabó la historia.
El Milán quiso el gol del honor y Handanovic mantener su portería a cero. Ganó el meta neroazzurro. Ni Rebic al 88 ni Kessie al 90 pudieron batirle. Fue la gran diferencia, el Inter tiene un acierto demoledor con dos fieras que no se cansan de marcar, La Doble L, Lautaro y Lukaku, un dúo capaz de asustar a cualquier defensa y portero. El Milán depende en muchas ocasiones de si Ibrahimovic tiene o no el día. No es precisamente la receta más adecuada para los partidos frente a rivales de tu misma talla. Todavía tiene que caminar más la escuadra de Pioli para lograr tener un bloque con capacidad de hacer morder el polvo a sus oponentes más fieros. Juventus e Inter se lo han hecho ver.
El Inter por contra no solamente tiene un gran equipo, sino que su acierto goleador no depende en exclusiva de un sólo futbolista. Es una escuadra más hecha y madura. Demuestra pues ser más digna al trono italiano que su vecino. El relevo en Il Derby della Madonnina ha sido lógico. El Inter se convierte en máximo favorito.