Volvió a dejar una imagen patética, pero esta vez, el 2-0 fue a su favor. Y es que a estas alturas de la competición, el Valencia CF ya no puede permitirse el lujo de analizar la manera en la que consigue sus botines, lo que debe hacer es precisamente lo que consiguió en Mestalla frente al Celta, ganar y punto. La salvación se ve un poco más cerca gracias a esta victoria. Quedan muchas finales, tendrán los de Javi Gracia que sufrir lo que no está escrito, pero se acabó lo de jugar bien o mal, se terminó lo de ejemplar o pésima actitud y desde luego tampoco importa en absoluto ni cuantos goles se marquen o si son de bella o terrible factura. Ya sólo cuenta una cosa, la más sagrada, ganar. Eso hicieron los Che, se colocan con 27 puntos de los 40 de media que precisan y a partir de la próxima semana toca pensar en el Getafe.
Poco que decir del partido. El Valencia CF tardó en tirar a portería con verdadero peligro 75 minutos. Por otro lado queda una vez más demostrado que el Celta sin Iago Aspas es lo más parecido a un pato en un garaje, le cuesta tener frescura con el balón y cuando llega tiene las ideas nubladas. Aún y así, mientras el partido no registró ninguna expulsión, eran los vigueses quienes llevaban claramente más peligro. Pese a todo, el partido olía con descaro a tablas.
A partir del minuto 65 todo empezó a cambiar. El Celta se quedó con uno menos por la expulsión de su guardameta Rubén Blanco, el Valencia CF se lo empezó a creer y eso que los visitantes dieron un par de sustos en el área de los de Mestalla. Ni con uno menos los locales eran capaces de jugar con un mínimo de sentido común, pero ya no importaba otra cosa que lograr esos tres puntos tan vitales. En el minuto 81 entró al terreno de juego el comodín valencianista, Manu Vallejo. Hasta el rabo todo es toro. El Celta aguantó muchos minutos, pero no los tres finales. Esos fueron los momentos en los que el dorsal 21 apareció decisivamente para anotar el 1-0 y poner tres puntos de oro. Faltaba eso sí otro gol, vino al 97, con todo sentenciado y su autor fue Kevin Gameiro.
Se le podrán volver a reprochar muchas cosas, pero este Valencia CF ya no puede pensar en las formas, sino en conseguir los puntos necesarios y suficientes para firmar una segunda vuelta tranquila y obtener una permanencia que sigue teniendo pinta de costosa. Con esa mentalidad es como debe acudir al Coliseum Alfonso Pérez dentro de una semana. Allí será recibido por un Getafe necesitado que saldrá con todo. A los de Javi gracia tiempo ha que se les dejó de pedir actitud, se les solicita lo más importante y que a fin de cuentas les proporcionará el objetivo. Y es que desde ahora sólo cuenta ganar y más aún teniendo en cuenta que el camino valencianista sigue siendo pedregoso.