El Borussia Dortmund se impuso por 2-3 al Sevilla FC en el encuentro de ida correspondiente a los Octavos de Final de la presente Champions. Los alemanes, encabezados por un Haaland que logró un doblete y una asistencia, toman ventaja en la eliminatoria y obligan a los de Julen Lopetegui a remontar en Signal-Iduna Park.
No podían haber empezado mejor las cosas para los del Guadalquivir. En unos primeros minutos muy equilibrados, fueron los locales quienes acertaron primero por medio de Suso. Fernando asistió al 7 sevillista, que regateó con la zurda y batió con la derecha a Hitz para el 1-0. Ese gol provocó que el Borussia Dortmund asumiera la iniciativa y al 19 de encuentro lograra su recompensa con el empate. Dahoud recogió el balón en línea de tres cuartos y mediante un derechazo desde 35 metros batió a Bono. Golazo para el 1-1.
Los de Edin Terzic empezaron a sentirse cada vez más cómodos en el partido y tan sólo ocho minutos más tarde Haaland inauguró su show en el Pizjuán con la colaboración de su gran socio Sancho. Enorme jugada entre ambos y el 9 de los amarillos superó a Bono para marcar el 1-2. Sorpresa en Nervión. El Sevilla era incapaz de generar peligro y el Dortmund a punto estuvo de marcar en los minutos 34 y 35, pero esta vez Bono caló a Haaland y Hummels no atinó con su volea. No obstante el equipo visitante avisaba y quien avisa es de todo menos mentiroso. Al 43 de partido robo de balón de los alemanes, otro gran socio de Haaland como es Reus le asiste y el punta de los amarillos define de tiro cruzado para poner un 1-3 merecido. Mazazo enorme para los de Julen Lopetegui.
En la segunda parte el conjunto de Edin Terzic logró su objetivo en tres cuartas cuestiones, dormir el encuentro y sobar el balón para que el crono hiciera el resto. Hasta el minuto 84 funcionó como un reloj, pero este Sevilla tiene una frase en su Himno del Arrebato realmente colosal, «dicen que nunca se rinde», cuanta verdad. El 1-3 pudo haber significado el adiós para los de Nervión. Ahí estaba Luuk De Jong para poner un 2-3 que les da ciertas esperanzas, pese a estar en una situación realmente apurada. Óscar Rodríguez botó la falta desde la frontal y el punta sevillista hizo el resto.
No es ni mucho menos un resultado favorable caer derrotado en tu propio estadio. Sin embargo, pudo haber sido peor. El Borussia Dortmund ganaba 1-3 hasta el 84 de juego y cerca estuvo de ampliar su renta con las ocasiones que tuvo en la primera mitad. En la segunda los alemanes consiguieron su objetivo en líneas generales. La remontada se ve más de cerca con un 2-3, pero está claro que el Sevilla FC queda muy tocado, contra las cuerdas y obligado a realizar el partido de la temporada si no quiere una gran decepción en la Champions.