38 minutos, ese fue el tiempo que duró el Valencia CF en la eliminatoria de Octavos de Final de la Copa del Rey frente al Sevilla FC. El encuentro se disputó en el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán. Tuvo su chiste el resultado, 3-0, el mismo que colocan desde arriba en caso de no comparecencia. Y es que en muchos sino todos los sentidos el Valencia CF no compareció. Se arrastró por el campo sin alma. Lo más increíble de todo no fue que el Sevilla FC se convirtiera con global justicia en cuartofinalista, sino que los de Julen Lopetegui no consiguieran un resultado mucho más abultado.
No obstante, viéndolo desde otro enfoque, se explica fácil si se tiene en cuenta que los de Nervión están pendientes de tres torneos. Habiendo disputado el partido más plácido de la temporada con plena diferencia, a nadie debe extrañarle que nada más acabar la primera mitad los del Guadalquivir decidieran despegar el pie del acelerador y dejarse llevar en la segunda mitad. Les bastó y más aún. Al Valencia CF por su parte no lo justifica ni el tato. Ni el rival, ni jugar a domicilio, ni la diferencia tan enorme que existe entre ambas escuadras a día de hoy, ni la finalísima sagrada frente al Elche en Mestalla esta próxima jornada de Liga Santander. Nada.
Y es que con un rival como el Sevilla FC puedes perder, tanto en casa como por supuesto en el Pizjuán, pero hay cierta diferencia entre eso y ni tan siquiera mostrar alma y un mínimo de interés. La página oscura valencianista no es por la eliminación, previsible analizando en frío. Se debe a que este equipo ha vuelto a dar la imagen que dio en ciertos partidos de la Liga pasada. Ni amor propio aunque sea. Irónicamente hasta habrá quienes digan que el 3-0 es un castigo dulce. Lo que le faltaba al Valencia CF.
Ni cuarenta minutos duró el relato futbolero. Mucha gente dirá que los de Javi Gracia cayeron a los veinte minutos. Lo que quiso, eso hizo el Sevilla. Si tienes un señor equipo y a un rival al que le da igual todo pues que a nadie le extrañe. Podría haberse adelantado la escuadra local en los primeros diez minutos hasta dos veces, pero Suso no pudo culminar su gran jugada con una asistencia en la primera y en la segunda no atinó por centímetros. No pasó lo mismo en el ecuador del primer tiempo. Parte izquierda según atacaba el Sevilla, córner botado por Acuña y De Jong de cabeza para dentro. 1-0 indiscutible. A punto estuvo de repetir el 9 sevillista a pase de Koundé, pero el balón se le marchó fuera por muy poco.
Al 33 de partido historia muy distinta. Dos cracks se encontraron, Munir y Suso, este último sirvió el balón a De Jong, que esta vez no perdonó el 2-0. El Valencia de Javi Gracia, pese a que ni existía, tuvo una ocasión reseñable, pero si tiene que ser Jason el que de esperanzas realmente hay un problema gordo en Mestalla. Lo que vino en el 38 sí que fue gordo. Jugada de ataque del Sevilla, se empezaba a perder la cuenta, Rakitic coge el balón después de la enésima pifia che en defensa y menuda manera de convertir un horrible despeje en arte y poesía. Con un toque mágico mediante la diestra hizo que al balón le salieran alas. Cristian Rivero solamente pudo observar en modo estatua. Golazo para honrar la Copa del Rey, 3-0 y colorín colorado este partido se ha terminado.
A excepción de la mala noticia que supone para el Sevilla FC y para el deporte rey la lesión de Jesús Navas, los dos disparos aislados de Wass y Kang-In Lee y el hecho de que el conjunto de Julen Lopetegui no marcó más goles porque dio por finiquitado el asunto en la primera mitad, nada que reseñar de una segunda parte que para ambos equipos, fue lo más aproximado a un entrenamiento matutino. Lo fue para los del Guadalquivir porque se deben a tres competiciones y en cuanto a los del Turia porque el daño a su imagen ya estaba hecho y no ganar al Elche este fin de semana es como invocar al abismo.
Justa, justísima y lo siguiente que pueda existir. Así puede definirse la clasificación para los Cuartos de Final de la Copa del Rey de un Sevilla FC que no sólo tuvo el partido más cómodo de la temporada, sino que con toda probabilidad estemos hablando del equipo que más llama la atención en todo el torneo. Si se le declarase favorito en el verde, pese a quedar camino todavía, sería cualquier cosa menos un bulo. Los pupilos de Julen Lopetegui tienen derecho a creérselo.
En lo que respecta al Valencia CF de Javi Gracia, se acabó. Fin de trayecto en un torneo que parecía servir como bálsamo a la más que delicada temporada liguera que los de Mestalla están atravesando. No obstante, entre que en los últimos partidos los che habían vuelto a sembrar unas dudas que se han confirmado con este bochorno, y entre que a partir de ahora se acabaron las concesiones, pues todos los partidos para la escuadra del Turia van a ser finales, incluso tal vez haya sido lo mejor, aunque duela, aunque escueza mucho. ¿Caer ante un Sevilla FC? muy comprensible ¿De la manera en la que ha sucedido? ni ayer ni hoy ni mañana. Eso no tiene justificación. Esperpéntico adiós a la Copa del Rey.