El Valencia CF dejó escapar una gran ocasión para abrir brecha con la zona caliente del descenso tras empatar 1-1 ante el Osasuna. Los de Mestalla jugaban en casa la primera de sus grandes finales que deberán superar si no quieren sufrir y que dicho sufrimiento finalice en una página oscura en la historia valencianista. Por de pronto en el primer gran test los de Javi Gracia erraron y fueron incapaces de ganar. Por si esto fuese poco la defensa volvió a hacer aguas y concedieron un gol absurdo en el 42 de juego que lastró al conjunto de Mestalla en buena parte de la segunda mitad.
Afortunadamente el Osasuna, que hasta el minuto 68 había hecho un trabajo impecable, cometió en el 69 uno de sus muy escasos errores. Autogol en propia meta y 1-1 en el marcador. Sin embargo, fueron los de Jagoba Arrasate quienes estuvieron más cerca de volver a desnivelar el marcador. El empate no les sirve a ninguno y el Valencia CF ve cómo se le marcha una buena oportunidad de distanciarse de la zona baja de la clasificación. Empate con claro sabor a derrota y más teniendo en cuenta que la jornada que viene los valencianistas se desplazan al Wanda Metropolitano para jugar frente al Atlético de Madrid. Como mínimo en teoría huele a derrota segura para los Che.
20 minutos, eso fue lo que al Valencia CF le duró el buen hacer. Pasado el ecuador el Osasuna llevó el partido a donde quería. El encuentro era espeso y las ocasiones no aparecían. Sin embargo, los errores defensivos son tema aparte. Lo cometió el Valencia en el 42 de partido, cuando parecía que el 0-0 era inamovible, pero no. Jonathan Calleri castigó el mal hacer de los de Javi Gracia y el 0-1 subió al marcador. Mazazo al descanso.
No cambió nada en el primer cuarto de hora. El equipo rojillo estaba muy cómodo. Consciente de que ya de por sí el empate era una mala noticia, pero la derrota aún peor, Javi Gracia movió ficha e hizo cambios casi en el 60 de juego. Kang-In Lee se marchó y entró Kevin Gameiro en su lugar, mientras que Musah entró por Racic. La entrada del dorsal 9 blanquinegro apenas se notó, pero la del número 30 fue otra historia. Junto a Gayà fue de largo el más incisivo de los suyos. Buena parte de culpa tuvo el chaval de 18 añitos lo que le pasó al central osasunista Unai García. Musah disparó, el central desvió despistando por completo a Sergio Herrera y el 1-1 aparecía en el electrónico.
A pesar del empate, esto apenas le servía de nada a un Valencia CF que en principio parecía ir descarado a por el gol de la victoria. En diez minutos se pasó de eso a que los de Mestalla estuviesen muy cerca de suplicar por el pitido final. Un palo de Osasuna y un paradón de Jaume Doménech evitaron una desgracia todavía mayor que la que finalmente el Valencia CF recibió. La última ocasión fue local, pero se marchó fuera. 1-1 a la postre.
Tras varios partidos convenciendo e ilusionando el Valencia CF volvió a ser poseído por su mala versión. Espeso, lento, sin apenas ideas y cometiendo errores defensivos de bulto. Las consecuencias son que empató ante un rival muy directo por 1-1 un partido que debió haber ganado. Su próximo partido en Mestalla es otra gran final liguera, viene un Elche que si tan sólo empata se impone en el golaveraje particular sobre los valencianistas. Por no hablar de los próximos tres desplazamientos que tienen pendiente los de Javi Gracia. Wanda Metropolitano, San Mamés y Alfredo Di Stéfano. Casi nada como dirían aquella y aquel. El peligro de que la reacción Che haya sido efímera lamentablemente asoma.