La Juventus de Turín se proclamó campeona de la Supercopa de Italia tras derrotar por 2-0 al Nápoles. Cristiano Ronaldo y Morata, en el 64 y 95 de encuentro, anotaron los goles que hacen que La Vecchia Signora se tome un respiro debido a su situación en la máxima competición italiana y vuelva a alzar un título. En este caso la novena Supercopa de Italia para proseguir el aumento de su palmarés.
Primera parte realmente decepcionante de ambos conjuntos. La Juve no disparó a puerta ni una sola vez y eso es noticia en un partido. Los fantasmas del repaso del Inter de Milán en Giuseppe Meazza empezaban a planear. El Nápoles por su parte no fue menos decepcionante, tan sólo una ocasión entre los tres palos, fue en el 28 de partido por cortesía de Hirving Lozano, que conectó un cabezazo ante el cual Szczesny tuvo que lucirse. Nada más a destacar. La segunda parte lo iba a decidir todo.
Algo le debió decir a sus pupilos Andrea Pirlo en el paso por los vestuarios porque la Juventus parecía otro equipo distinto. Sacó su casta y su calidad y empezó a inquietar desde el arranque. En el 47 Ospina intervino para impedir a Bernardeschi anotar el primero para los de Turín. En el 59 Cristiano Ronaldo puso a prueba al meta napolitano desde fuera del área. No falló el goleador portugués en el 63 y medio de encuentro. Jugada de la Juventus, centro al corazón del área que golpea en la espalda de Bakayoko y el «7» de Turín marca en boca de gol. 1-0 muy merecido. Cristiano Ronaldo está a punto de convertirse en «El Mayor Goleador de la Historia».
La Juventus siguió dominando, la entrada de Bernardeschi fue pura adrenalina para la escuadra piamontesa. Nada pudo hacer el Nápoles, los de Pirlo tiraron de oficio puro y duro y no consintieron que el marcador registrara novedades a favor del conjunto de Gattuso. Al final, en el 95 de partido, en una contra letal, Morata certificaba el título para la Juventus con el 2-0. Primero título para Andrea Pirlo como entrenador.
La Vecchia Signora se permite una alegría ante uno de sus grandes rivales en unos momentos en los que la máxima competición doméstica le esta castigando. No obstante ya se sabe, nunca es mal momento para engordar el palmarés. La Juventus se aplicó la frase.