2020, 2021, que más da, no hay manera, el Valencia CF sigue sin ganar. La falta de entendimiento de los jugadores de este equipo es de órdago. Atacan mal y defienden peor. Al Cádiz le bastó con ser listo. Aguantó en la primera parte y buscó en la segunda un gol que le diera la victoria o por lo menos el empate. Lo clavó. Logró su gol en la enésima pájara mental en defensa y portería de los de Javi Gracia y tan sólo el larguero le impidió anotar un segundo que habría sido fatal. Maxi Gómez logró la igualada, pero el punta estuvo mucho más preocupado en recriminar a sus compañeros de equipo los errores que no dejaban de cometer. Otro partido más sin ganar, ocho consecutivos, un nuevo empate banal, esto no pinta pero que nada bien. La segunda vuelta de este equipo puede convertirse en un eterno camino de espinas. El tiempo no ha pasado para el Valencia CF.
El Cádiz es un equipo admirable, sabe a lo que juega, tiene claro que al ser un recién ascendido debe sacar garra y pundonor, Álvaro Cervera es un gran entrenador, en otras palabras este equipo funciona donde debe, en el verde. Sus opciones de salvarse son muchas. Ahora bien, los gaditanos son un equipo limitado y su míster lo sabe. Si el Valencia no puede imponerse a un equipo de estas características, y le debe un empate prácticamente inservible a que el palo se haya topado con Lozano, definitivamente hay más que un problema en Mestalla. Esto consiste es que la Familia Valencianista debe ir empezando a rezar Ave Marías. La capilla se podría instalar perfectamente si en los dos próximos encuentros, ante Valladolid en Nuevo Zorrilla y Osasuna en Mestalla, el Valencia no consigue puntuar de tres. No en uno, sino en ambos. Nada fácil la tarea.
La primera parte se resume fácil, el Cádiz se salió con la suya. Trazó un plan y su éxito fue redondo. No encajó ningún gol y cuando tenía córneres a favor a los de Javi Gracia les temblaba el alma. Por si fuese poco, en el 26 de partido el conjunto de Mestalla perdía a Kevin Gameiro por lesión. Kang-In Lee le sustituía. ¿El partido del sur coreano? con razón pasó hace tiempo a ser suplente, no hizo nada y debió tirar del carro. La primera parte fue lo que el Cádiz de Álvaro Cervera quiso que fuese y hasta ahí merece la pena contar, no pasó nada más. El descanso tenía lugar y todo estaba en el aire, pero en Mestalla no se respiraba buen ambiente, no solamente por los gritos de Maxi Gómez, sino por todo.
En la segunda mitad el Valencia parecía recomponerse y atacar con más claridad al comienzo. Fue un espejismo. En cuanto el Cádiz volvió a asentarse en el terreno de juego el color de la primera parte regresó, los córneres de los gaditanos también y en el 58 de partido también retornó la empanada mental del Valencia CF en defensa. Todos colaboraron, incluido Jaume Doménech. Como que Lozano iba a desaprovecharlo. Regalo de Reyes anticipado, chilena, golazo y 0-1. Hubiese sido aún peor en el 71, pero el palo se interpuso, por suerte para el Valencia, en el tiro del punta gaditano.
Javi Gracia, al parecer, ya no va a proseguir mucho tiempo más como entrenador del Valencia CF. Extradeportivamente se puede comprender por más de un motivo. Deportivamente hay que decir que no ha acabado de sacar rendimiento a este equipo. Musah y Cheryshev no estuvieron nada finos, puso a Álex Blanco y a Manu Vallejo por ambos en el 64. Quizás debieron haber salido incluso antes. El extremo y el punta dieron un aire distinto al equipo. Sin embargo, los de Mestalla no lograban darle sentido completo a lo que proponían en ataque. Un gol más de los gaditanos sentenciaba.
Pero esto va precisamente de eso, de meter el balón entre los tres palos que definen la portería. Entre Lozano y Doménech estuvo el palo, entre Maxi Gómez y Ledesma no estuvo nada. En el 78 de partido el uruguayo no falló y tras un centro de Gayà, la mandó para dentro. 1-1. Probablemente por mérito de unos y de otros estemos hablando del resultado justo, lo cual es un problemón del copón para la escuadra de Mestalla. Si ante un Cádiz tiene tantas dificultades, la segunda vuelta puede convertirse en un trayecto tipo la película Tren a Busan. Y con todo esto, menos mal que el Cádiz resolvió muy mal en una de sus contras en los últimos ocho minutos de partido. Al final parece mentira decir que el empate no fue del todo malo. Cuanta ironía tiene el fútbol.
El Valencia CF sigue sin ganar. Esa es la noticia. Independientemente de lo que suceda o no suceda con Javi Gracia, acabe la primera vuelta dirigiendo a los de Mestalla o no. Van ocho partidos seguidos sin vencer, los dos próximos compromisos ligueros son de los que obligan a sumar de tres. En caso de no hacerlo y completar la primera vuelta con esta debacle actual, puede que se empiece a decir que ya no importa el entrenador, sino que todo se enfoque en un problema que, por otro lado, viene de lejos. Este equipo en el verde no funciona, así de simple y así de triste. El Valencia sigue compartiendo puntos con el equipo que marca el descenso, en esta ocasión el Elche, terrible señal. A la espera de lo que pueda pasar con las dos finalísimas de Nuevo Zorrilla y Mestalla ante Osasuna, más el destino de Javi Gracia, ya hay una cosa cristalina. Y es que La segunda vuelta puede ser una de las más largas de la historia para este equipo. El tiempo dictará sentencia.