GUANTES DE POLVORÓN

Tuvo lugar en Mestalla un partido abocado al empate. El Valencia ponía las ocasiones, pero ya no daba para más frente a un Sevilla que demostró por qué tiene la cuarta mejor plantilla de la liga y que una vez más, tuvo en En-Nesyri un tremendo revulsivo que reclama con acciones la titularidad en el once de Julen Lopetegui. Caso aparte el hecho de que durante la mayor parte del partido el equipo hispalense no pudo chutar entre los tres palos, pues el Valencia trabajó una vez más en defensa. Sin embargo, nadie contaba con un regalo navideño que el Sevilla iba a recibir, Jaume Doménech. El guardameta che trató de resolver de una forma, que sólo él puede explicar, su mano a mano con Suso en el 81 y medio de encuentro. El final de esa película ya se sabe. El Valencia CF hubiese deseado incluso entrar en bucle de empates, pero despide el año 2020 como local de la peor manera posible, con una derrota que le deja en una situación de tembleques.

Dicha situación se ha presentado después de un encuentro que acabó como acabó por varias cuestiones. Una de ellas fue Javi Gracia, que pretendiendo hacer rotaciones sacó un once en el que Cheryshev y Jason estuvieron de inicio. Cuesta discernir cual de los dos estuvo más inoperante, quizás Jason, dado que el ruso tuvo en el 48 y en el 53 dos claras para poder obtener el gol, pero el rodillo se los lleva a ambos. Si no hubiese sido por Guedes las bandas del Valencia ni hubiesen existido. Otra cuestión fue un desafortunado Gabriel Paulista que tuvo que retirarse al minuto 17 por lesión. Su lugar lo ocupó el chaval Guillem Molina y lo hizo con dignidad. La última cuestión se llama Jaume Doménech.

En lo que respecta a la primera parte, el Sevilla tocaba y tocaba, pero la buena labor valencianista en defensa hacía que los de Lopetegui no encontraran la manera de lanzar entre los tres palos. Jaume Doménech apenas tuvo trabajo. Quien si lo tuvo fue su colega de puesto Bounou, hasta dos veces claras tuvo que intervenir para evitar males mayores. Sin embargo, el partido terminó en su primera parte tal y como ambos merecían, con un empate que decretaba que ni unos ni otros estaban haciendo méritos para la victoria.

En la segunda mitad el Sevilla pretendió dar un paso adelante, pero los de Javi Gracia conservaban su buen hacer en las zonas defensivas. Hasta que llegó el minuto 59, que empezó paulatinamente a cambiar las cosas. Lopetegui recurría a su revulsivo estrella. En-Nesyri saltaba a jugar, sustituyendo a Luuk De Jong. Lo del marroquí es de nota y más. La voluntad que le pudiese quedar al Valencia para tratar de buscar el gol se fue evaporando. Los del Guadalquivir daban muestras de cada vez más peligro. En el 69 ambos técnicos decidieron cambiar dos piezas cada uno. Álex Blanco y Musah salieron por un desafortunado Gayà y un inoperante Cheryshev. Lopetegui por su parte acertó de lleno al poner a Aleix Vidal por Jesús Navas y a Rakitic por Óscar Rodríguez. El Sevilla no dio un cambiazo descarado, pero si que empezó a verlo todo más claro y fue suficiente.

Con lo que nadie contaba es que la Navidad iba a acudir a los hispalenses. Un saque de banda por parte de los de Mestalla, fue interceptado con mucha facilidad por el Sevilla, los de Julen Lopetegui trazaron una contra de manual, Suso se plantó ante Jaume Doménech y tan sólo el guardameta sabrá qué quiso hacer para resolver su duelo frente al atacante sevillista. En cualquier caso, los finales son los que dictan la sentencia y la sentencia fue que el Sevilla lograba el 0-1 en un partido que tenía la palabra «empate» escrita en la frente. A partir de ahí el Valencia anunció su defunción y el Sevilla por poco no logra otro gol en el tiempo de descuento por mediación de Munir. En el 84 Manu Vallejo entró por Mangala. Esa fue la diferencia, Lopetegui sacó a su revulsivo cuando tocaba, Gracia no.

El Valencia puso los tiros a puerta, el Sevilla el toque de balón y las llegadas que pusieron a prueba la labor defensiva de los de Mestalla, pero Jaume Doménech puso la pifia del partido después de un saque de banda nefasto. Una lástima para un portero que normalmente es de lo mejor de este equipo, con unas paradas realmente salvadoras. Sin embargo, el último partido del cancerbero valencianista correspondiente al 2020 en territorio che, fue todo lo contrario, no estuvo seguro en sus acciones. Tiene guasa también la época, en plena Navidad, su error fue garrafal y contribuyó a la derrota de su equipo, sólo él puede saber qué le pasó en esa jugada, pero cualquiera diría que sus guantes estaban llenos de polvorón. El Valencia CF acumula seis partidos consecutivos sin ganar y esta derrota es dañina. Primero porque era un partido con aroma de tablas tal y como transcurría, segundo por la manera en la que se produjo el gol y tercero y lo peor de todo, el aliento helado del vórtice del descenso está en el cogote. Toca espabilar.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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