DEMASIADAS PALABRAS QUE EMPIEZAN POR «V»

V de Valencia CF, V de Victoria, V de Vergüenza, juzguen ustedes. El titular de esta crónica perteneciente al primer partido de la Copa del Rey que, el todavía vigente campeón del torneo disputó, puede resultar jocoso. Sin embargo, díganme, ¿Cuál debe ser, si ni siquiera está claro lo que sucedió en el Estadi Olímipc de Terrassa? ¿El Valencia de Javi Gracia fue el que pasó la eliminatoria, el Terrassa se suicidó mediante tres acciones incomprensibles, ambas cosas a la par? Tal vez lo más correcto sea dar pie a los dos términos. Se ve justo. Hasta el minuto 91 de encuentro el Valencia estaba eliminado, en el 82 seguía perdiendo 2-0 y con uno menos en el verde, el partido que hizo durante todo el tiempo reglamentario más descuento fue deprimente y costaba distinguir quien era quien, el de Tercera División y el de Primera División. Con lo que nadie contaba era que, en los minutos 82, 89 y 91, el Terrassa iba a tirar su trabajo por tierra de forma increíble. Lo hizo, y la historia cambió.

El conjunto de Mestalla tiene la mala costumbre de estar absorto durante los comienzos de partido, las primeras partes o los primeros minutos de cada tiempo. Esta vez llevó ese defecto a su máximo exponente y su empanada mental duró una hora y media. Su actitud fue patética, simple y llanamente, no hay más. El Terrassa era el único que existía, el que quería ganar, la escuadra con ganas de Copa del Rey. Al 9 de encuentro lo demostró con el 1-0. Con ese resultado se llegó al descanso, o lo que es lo mismo, con un Valencia al que si se le hubiera quitado el escudo de la elástica, lo habrían identificado como un Segunda B o un Tercera con todos los motivos. La sombra de la machada se empezaba a agrandar, para los de Javi Gracia significaba la sombra del bochorno.

Si alguien llega a predecir lo que pasaría en la segunda mitad, habríamos tenido a una persona vidente de las de verdad. Hasta el 82 de partido todo siguió igual, el Terrassa dando ejemplo, el Valencia todo lo contrario. En el 50 llegó el 2-0 y la expresión campanazo copero cobraba mucho poder, dicho poder aumentó tres minutos después cuando el conjunto de Mestalla se quedó con un hombre menos por la expulsión de Guillem Molina. Curiosamente ahí fue donde el Valencia se empezó a dar cuenta de lo que estaba sucediendo, pero la palabra vergüenza con V ya estaba escrita y era imborrable, sin mencionar que los valencianistas lo intentaban con todo menos con criterio suficiente.

Sin embargo, esto es fútbol, si un equipo no arregla sus propios estropicios existen otros once que lo pueden hacer, los del conjunto rival. Fue lo que ocurrió durante los minutos 82, 89 y 91. En el primero de ellos el Valencia se encontró con un penalti infantil, Carlos Soler no desaprovechó el regalo y 2-1. En el tercero Musah no tuvo ninguna oposición durante un saque de esquina que significó un fallo de marcaje para manual y sesión de vídeo, con lo que 2-2. Inmediatamente antes, en el segundo minuto de los señalados, Emilio Lucas vio una roja directa por una acción que se podría haber ahorrado. El Terrassa arrojó por la borda todo lo conseguido, el 2-2 indicaba que la prórroga tomaba el protagonismo, el Valencia CF resucitó cuando estaba casi enterrado, la diferencia de categoría y el estar diez contra diez se notaron y ocurrió lo que debió haber ocurrido durante el tiempo reglamentario. Los de Javi Gracia, con un doblete de Guedes en el 103 y el 108, pusieron el 2-4 definitivo. Como dicen en la serie animada de televisión Padre de Familia: «sólo podía ser el Valencia de Javi Gracia».

Ni siquiera con V de victoria, el Valencia CF da miedo, pero para mal, esa V inicial del nombre del Club y del equipo ya no es letal. Si la campanada se hubiese confirmado y faltó muy poco para ello, esta vez la cúpula del Club no tendría la responsabilidad, sería la ocasión en la que podrían mirar para otro lado, pues por muchas bajas que tenga, este equipo sigue siendo el Valencia y no puede ser que un Tercera División, con todos los merecidos respetos al Terrassa, le deje para cuidados intensivos. Con todo, los de Mestalla, aún actuales campeones, superan el trago y la ronda. No, no es un chiste de palabras aunque lo parezca descaradamente.

Victoria del Valencia CF y vergüenza. Concluyo tal y como he empezado este artículo. Demasiadas palabras que empiezan por V.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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