Un disparo fallido a balón parado en la primera parte, obra de Carlos Soler, y un cuarto de hora decente en la segunda mitad. Esos fueron los argumentos que el Valencia CF presentó para ganar al Elche, un recién ascendido, en su estadio del Martínez Valero. O lo que es lo mismo, los terribles presagios se han puesto en marcha, han comprado su billete de tren, han accedido al mismo y ya han salido de la estación. Este Valencia no es que no huela a 6to clasificado, no es que no dé la impresión de ser un equipo de mitad de tabla y se acabó, no. Este Valencia empieza a dar la sensación de usar desodorante aroma «salvación apurada y paren de contar». Esa es la pura y triste verdad.
La primera parte se resume muy sencilla desde cierto punto de vista. El Valencia CF de Javi gracia solo inquietó un poco cuando en el 40 Carlos Soler mandó arriba una falta directa. Desde otro punto de vista se resume en que la escuadra valencianista tiene síntomas verdaderamente preocupantes. Si no es capaz de ganar a un equipo como el Elche, muy gladiador a la par que limitado, es que las goteras tienen en Mestalla una discoteca.
¿Más hechos todavía? ¿Cómo es posible tener la primera clara del encuentro a los 51 minutos? Por no hablar de que forzar corners fue el único método encontrado para dar problemas a los ilicitanos. Habría que preguntarle a Javi Gracia ya de paso por qué Kang-In Lee y Manu Vallejo salieron en el 68 y no más temprano. O por qué no quitó antes a un Musah perdido y dio entrada a Jason Remeseiro en el 86. Para colmo de males Diakhaby lesionado y Guedes demostrando de nuevo en 68 minutos, que tiene un momento de lucidez y en el resto del tiempo está adormilado. Mal el técnico valencianista, reaccionando tarde o terriblemente tarde según sea el caso.
El resto se resume por un lado en una primera parte en la que el Valencia CF casi ni compareció en el terreno de juego y el Elche hizo gala de pegada con dos golazos en los minutos 19 y 37. Obras de Josán Fernández y Fidel. Por otro en una segunda donde durante 15 minutos se vio a un Valencia tratando de recuperar parte de su dignidad en vano. Lato, tras una gran jugada en la que Kang-In Lee volvió a dejar claro que debe jugar más, fue el autor del gol del honor al 74 de partido. A todo esto, se entiende que el sur coreano entre, tarde, pero que entre. No obstante, Javi Gracia tendría que explicar qué le llevó a quitar a Gayà del verde. Por último resulta hasta irónico que en dos minutos el Valencia CF marcara el 2-1 y tuviera el empate. En el último cuarto de hora la voluntad che se diluyó como el azucarillo.
«Se acabaron las concesiones» como diría Deacon Frost en Blade. Las nubes negras comienzan su viaje hacia Mestalla. No ha hecho falta ni que la primera de las cuatro etapas ligueras (10 jornadas) transcurra al completo. El Valencia CF es un equipo débil, muy débil. Un recién ascendido como el Elche ha sido capaz de maniatarlo durante toda una primera parte y de aguantarle toda la segunda mitad. Han bastado esas dos virtudes para ganarle y dejarlo con la moral por los suelos. Prueba evidente de que si esto sigue así, los de Javi Gracia ya pueden contentarse con mantener la categoría. Lo peor de todo es que mostrando esta imagen, no es que vayan a mantenerla sin más, es que incluso dicho objetivo se les puede acabar haciendo cuesta arriba. Corren malos tiempos en Mestalla.