Inoperante. Ese el calificativo que merece el Levante UD de Paco López en su visita a La Catedral. Los Granotas apenas dejaron señales de que estaban jugando un partido de Fútbol. El Athletic fue muy superior en todo momento y no marcó más por la madera y por una buena parada de Koke Vegas, quien curiosamente tuvo bastante culpa en los dos goles que los leones metieron en la segunda mitad. Goles que hicieron justicia poética a lo que se vio en el terreno de juego. Solo hubo un equipo que quiso ganar. El otro apenas apareció. Y es que a San Mamés, o acudes a jugar con las tripas o no vale de nada. Por mucho toquecito que des no sirve frente a un Athletic de casta eterna.
A estas alturas de la vida, ni el duro calendario inicial ni el parón por un torneo inventado justifican la desgana con la que los de Paco López afrontaron este choque. No solo estuvieron estáticos, fueron muy poco listos perdiendo balones como en un patio de instituto. Por no hablar de que, pese a mejorar en el verde defensivamente, los balones aéreos siguen siendo una migraña para la defensa. Paco López debe seguir trabajando. El de Silla no se libra, suspendió de lleno en la alineación. Rochina ha salido de una lesión, Morales no puede hacer el trabajo de Roger, Campaña tendría que haber tenido oxígeno, si Bardhi ha empezado irreconocible el esquema debe ser otro y De Frutos y Dani Gómez debieron haber salido antes. Paco López debe aprovechar mejor el elenco que tiene.
Poco que comentar en si de un partido que solo tuvo color bilbaíno. Nada que reseñar de un Levante cuyo único peligro en la primera mitad fue una llegada por la derecha que la defensa se encargó de despejar a córner. Aparte de eso el equipo Granota no se marchó al descanso perdiendo porque el Athletic no atinó en las peligrosas llegadas que tuvo, mención especial para dos de ellas. Una fue desbaratada por Malsa bajo palos, en la otra el tiro de Muniain se topo con Vezo. Nada más destacable de una primera parte en la que hubo un penalti inexistente de Miramón sobre Balenziaga. El VAR lo confirmó, nada de nada. Incluso con ambos equipos yéndose a los vestuarios se mascaba el gol local.
En la primera parte las ocasiones se vieron en una portería ¡Pues en la segunda pasaron a verse en la otra! El Athletic empezó a meter marchas altas y en el 50 Raúl García se topo con la cruceta. Curiosamente el Levante tras esa jugada gozó de sus mejores ratos con el balón, pero ocasiones claras cero. Paco López se dio cuenta de que los suyos no estaban nada finos y quiso reaccionar. Unos pésimos Morales y Rochina dejaron el verde en el 62 y De Frutos y Roger ocuparon sus lugares. Nada cambió. Bueno, hubo algo que si, el electrónico en el 68. Raúl García jugó, Melero en cambio pidió falta, enésimo balón largo en el que el Levante se encanta, Berenguer fue el listo de la clase e hizo su sueño realidad. Marcar su primer gol pasando de cachorro a adulto con melena. El 1-0 ya tardaba.
Solo era cuestión de tiempo de que el segundo gol acudiera. En el 71 Gaizka Garitano movió banquillo quitando a Muniain y Unai López. Morcillo y Zarraga a jugar. En el minuto 73, el VAR cometió a juicio de un servidor el único error del partido, anular un gol a Berenguer que habría significado un doblete histórico para el chaval. Melero López desde el VAR consideró que era fuera de juego. Cuanto mal hace esta norma al Fútbol, pero esto es solamente mi opinión, no algo que vaya a la Misa del Domingo.
Al final fue el minuto 79 el que decretó que lo inevitable debía de dejar de posponerse. Morcillo hizo un jugadón, la puso para Iñaki Williams, Koke Vegas cantó y la pantera eso no lo desperdicia. 2-0 más que justo. En el 75 de partido y en el 82, Paco López quemó naves. Dani Gómez salió por Melero y Son y Radoja reemplazaron a Miramón y a Bardhi. Tarde. En el 84 y 91 el Athletic agotó sus cambios. Vencedor sustituyó a Berenguer y Villalibre a Iñaki Williams. Dio exactamente igual quienes salieran y quienes entraran. Hubo un equipo que quiso y pudo. El otro ni siquiera quiso. Así en San Mamés es prácticamente imposible.
Después de haber competido con los más grandes, el Levante UD tenía ante el Athletic una oportunidad de obtener una victoria que fuese un bálsamo. No solamente no fue así, sino que los Granotas deshonraron su imagen de forma ridícula. Empezando por un Paco López que hoy no estuvo fino desde el banquillo y finalizando por unos jugadores que son aún más culpables que el Míster. Está claro que el calendario inicial no ha sido muy amable y que los parones no ayudan, menos aún para un torneo como la UEFA Nations League de selecciones, una competición creada solo por negocio. Sin embargo, una cosa es esa, otra muy distinta es la pájara mental que los de Orriols se marcaron en La Catedral. Esperemos que se cumpla la frase «Peor imposible». Mientras tanto a charlar con la almohada y a empezar a remontar desde ya. Queda un mundo, y pico.
MACHO LEVANTE