El mercado de fichajes estival finalmente ha concluido. Toca hablar de la presente temporada. La Liga Santander abre de nuevo su telón y los veinte privilegiados de la competición se disponen a tratar de cumplir sus ansiados objetivos. La mitad de ellos tienen la salvación por bandera, otros buscan pelear por la 6ta y la 5ta plaza, o la 7ma si esta vuelve a conceder pasaporte europeo. Los hay más ambiciosos aún, que lucharán por el derecho de participar en la máxima competición continental quedando en 4to o 3er lugar. Finalmente están los reyes, aquellos que se pueden permitir el lujo de tener el título entre ceja y ceja.
Independientemente de objetivos, no cabe duda de que la temporada recién comenzada vuelve a estar salpicada por la terrible pandemia que el mundo entero está viviendo, que se ha cobrado ya la terrible y triste cifra de más de un millón de víctimas, que ya alteró la temporada pasada 2019-2020 con un inevitable parón y que por el bien de todos y todas esperemos que las vacunas lleguen a buen puerto incluso antes de que acabe el año. Los positivos por esta enfermedad entre deportistas de élite acaparan portadas, por no hablar del resto del mundo, pues a fin de cuentas el deporte es parte de la vida y esta enfermedad está machacando la vida. No cabe ninguna duda, el principal rival a batir es el Coronavirus.
Y es que el coronavirus lo ha destrozado todo, lo sigue haciendo y ya es hora de que esta pandemia llegue a su fin. Ni siquiera las vacunas pondrán freno a esta situación de la noche a la mañana. Harán su buena función eso es evidente, pero quienes debemos hacer las mejores funciones somos los seres humanos. Es la mejor manera de rendir tributo a los verdaderos héroes y a las verdaderas heroínas que tenemos, el personal de sanidad, donde precisamente España es un verdadero ejemplo a seguir por parte de muchos países. Entre todo el mundo debemos colaborar para que todo vuelva a la normalidad, si se quiere se puede, hay que transmitir hondo y profundo este mensaje. Juntos vencemos.
RESUMEN 2019-2020
En el ámbito meramente deportivo la temporada 2019-2020 nos dejó como campeón a un Real Madrid que antes del parón era el menos malo y que la vuelta a la competición le vino como anillo al dedo. Los de Zidane no perdieron un solo partido, lo ganaron todo menos el último, cuando ya no se jugaban nada de nada y cosechando un empate. Zidane fue el director de orquesta, Sergio Ramos volvió a tirar de capitanía, Benzema hizo el resto con sus goles y Courtois se reencontró con su mejor versión como portero. Otros como Casemiro, Valverde o Asensio también merecen ser destacados.
El Barcelona y el Atlético de Madrid decepcionaron, mención especial para los culés. La cosa ya empezó ridícula por el «No fichaje de Neymar Jr», Bartomeu fue el centro de todas las críticas, Griezmann no justificó su fichaje, se demostró que incluso Messi es humano y se vio en casi todo momento a un equipo caduco y apático. En cuanto a los colchoneros simplemente decir que, aunque el Cholo Simeone se merezca un monolito por todo lo que les ha dado, a veces llega el momento de avanzar. El Atlético de Madrid tiene que empezar a cambiar su estilo, tiene una de las mejores plantillas del mundo y debe alegrar a su afición con un juego bastante más vistoso. Algunas y algunos así lo empiezan a pensar.
Si nos referimos a decepciones hay tres equipos que sin duda resaltan en este apartado. Betis, Espanyol y Valencia. Los verdiblancos apostaron por Rubi como capitán de su buque y este naufragó estrepitosamente, mucha calidad individual y nada de bloque no es una receta apropiada, el resultado fue quedarse más cerca del descenso que de los puestos UEFA Europa League. Los pericos habían realizado una campaña 2018-2019 sensacional, pero vieron como el Betis les arrancaba su proyecto llevándose a Rubi y a Borja Iglesias. Su descenso a Segunda, con solo cinco victorias y como colista, lo dice todo. Por último el Valencia, que pasó de dar ejemplo en tres competiciones durante la 2018-2019, con título copero incluido, a hacer el ridículo en cuatro torneos durante la pasada temporada. De 4to a 9no. Tamaña estadística habla por si sola.
Celta y Alavés se salvaron por los pelos. Éibar y Valladolid cumplieron con creces. Osasuna y Levante fueron los equipos que mejor vivieron, siempre en mitad de tabla y sin pasar agobios fuertes. El Athletic y el Getafe siempre aspiraron a UEFA Europa League, pero al final tanto leones como azulones despidieron la temporada de vacío. Quienes por contra tuvieron finales felices fueron Sevilla, Villarreal, Real Sociedad y un Granada que fue la sensación y revelación de la temporada. Los hispalenses aún no llegaban como candidatos ligueros, pero de sobra como 4tos. Los donostiarras fueron quienes desplegaron mejor fútbol que nadie. El submarino amarillo empezó con problemas y se convirtió en un misil. Por no hablar de los nazaríes, recién ascendidos y llegando a ser líderes. Finalmente hay que hablar de los otros dos descendidos, Leganés y Mallorca. A los de Butarque que les quiten lo bailado, los bermellones, tras dos tremendos ascensos de golpe y porrazo, no pudieron evitar volver a la categoría de plata.
BIENVENIDOS A LA NUEVA DÉCADA
La temporada 2020-2021 marca el inicio de una nueva década en el fútbol español. Y si nos atenemos a lo que estamos viviendo como especie, incluso un nuevo comienzo. La falta de dinero se ha notado en casi todas las ligas. Muy pocos han sido los que han animado un mercado de fichajes descafeinado, pero que por otra parte y como cabía esperar, tuvo su último día de agitación. Algunos han podido reforzarse como querían, otros no, hay terceros que ni han fichado por unas o por otras razones. Finalmente las cesiones e incorporaciones por carta de libertad han ganado mucho terreno y parecen incluso tornarse como la nueva moda. Pocos Clubes prefieren gastarse una tonelada de Euros para que luego los jugadores en cuestión decepcionen más que otra cosa. La apuesta debe de ser bien segura para que algún Club saque la cartera. Caso aparte quienes no necesitan reforzarse con ningún fichaje, o sólo con uno o dos, lo que significa «viento en popa»
El Real Madrid parte como favorito, defiende corona y por consiguiente le toca asumir el papel. Los de Zidane no se han reforzado con nadie. El Míster confía plenamente en los jugadores que tan autoritariamente alzaron la número 34. Miento, si hay refuerzos, Martin Odegaard por fin viste de blanco y es hora de que se abra paso en Chamartín. El Barcelona ha iniciado un nuevo ciclo plagado de dudas. Ronald Koeman lidera la supuesta nueva era. Jugadores como Pedri, Trincao, Matheus, Araújo o Dest son las principales novedades, más el regreso de Coutinho y la eclosión definitiva de Ansu Fati. Y desde luego Messi sigue siendo Messi. No obstante no han acabado de llegar todos los refuerzos deseados, ni se han producido algunas salidas también deseadas. La primera temporada de la Era Koeman trae más dudas que aclaraciones. El Atlético de Madrid se vuelve a amparar en el cholismo como su mejor arma para lograr títulos. Partido a partido. Con la condición de que Joao Félix asuma galones y de que los uruguayos Lucas Torreira y Luis Suárez justifiquen sus fichajes, nada que objetar.
Abran paso al Sevilla. Por fin parece que en lugar de una sola alternativa al Barça y Madrid, podemos tener dos. El Sevilla, después de su sexta conquista en la UEFA Europa League, quiere más, y la Liga es algo que tiene entre ceja y ceja. Rekik, Rakitic, Óscar Rodríguez, Acuña, la vuelta de Aleix Vidal e Idrissi, le dan más glamour todavía a una plantilla ya de por si bien lujosa. Las expectativas depositadas en los de Lopetegui son más altas que nunca. Ocurre tres cuartos y medio de lo mismo con el Villarreal. La apuesta por Unai Emery como entrenador, así como los fichajes de Coquelin, Parejo, Kubo, Rulli, Estupiñán y Foyth, elevan la calidad del submarino amarillo considerablemente.
Betis, Real Sociedad y Getafe también se distinguen. Los verdiblancos incorporan a todo un entrenador como Manuel Pellegrini, quien puede dotarlos de una condición física y mental a la altura de su calidad individual. Si eso ocurre mucho ojo con los béticos, que también incorporan a Claudio Bravo y a Víctor Ruiz. Los donostiarras ya no tienen a Odegaard, pero si a Silva. Todo lo demás es prácticamente lo mismo, empezando por un Imanol Alguacil que sigue siendo el entrenador idóneo para los de San Sebastián. Los azulones también conservan a Pepe Bordalás, su técnico ideal, y para tratar de no volver a quedarse a las puertas de Europa llegan Enes Ünal, Cucho Hernández, Palaversa, Darío Poveda y Víctor Mollejo. Sin duda refuerzos que apuntan a ser de lujo y mejorar lo presente.
El Granada asume el reto de tratar de volver a ser la sensación. Mimbres no le faltan y ha añadido más picante. Nehuén Pérez, Luis Milla, Jorge Molina, Alberto Soro, Kenedy o Luis Suárez. Los Nazaríes quieren seguir destacando. Por otro lado, dos equipos se presentan como absolutas incógnitas en esta temporada, Athletic y Valencia. Acostumbrados a altos vuelos, nadie puede predecir lo que pasará ni con los leones ni con los che. Institucionalmente hablando todo son malas nuevas. Su reto es que las alegrías lleguen donde cuenta, en el verde. Gaizka Garitano en San Mamés y Javi Gracia en Mestalla lideran sendos buques.
La Liga Santander da la bienvenida a Huesca, Cádiz y Elche. Los tres tienen sus objetivos cristalinos, la permanencia. Sin duda la liga más numerosa en donde hasta 10 u 11 equipos estarán implicados todo el tiempo. Osasuna y Levante son plenos candidatos a liderar esta zona tan caliente, pero nadie debe perder de vista a los demás. Alavés, Celta, Éibar y Valladolid también conocen la categoría como las formas de sus escudos. La emoción está servida, como es tradición en la Liga Santander.
Una vez más, el balón echa a rodar, y lo hace por primera vez en esta década. Esperemos que el coronavirus quede goleado. Esperemos también que los equipos que al final de la corrida no puedan cumplir con sus objetivos, al menos hayan peleado hasta su último aliento. De esta forma nada tendrán que reprocharse. Por último y no menos importante, esperemos que los equipos que logren sus metas lo hagan desde la dignidad y el ejemplo. Algo siempre indispensable en el Fútbol. Ya no solo para las generaciones presentes, sino también para las futuras, pues serán quienes hereden este maravilloso deporte. Sin mencionar el hecho de que con dignidad y ejemplo, las victorias se disfrutan más.
SUERTE