El Levante UD es por tradición quien tiene como consigna la popular frase «el yunque de la adversidad», sin embargo el Valencia CF, aunque solo fuera por una noche, se la quitó y la hizo suya. El conjunto che logró sobreponerse a dos duros mazazos por parte de los granotas, que se adelantaron en el marcador a los 40 segundos y a los 36 minutos del choque con un doblete memorable del Comandante Morales. Los de Javi Gracia de esta manera sacaron la casta y el orgullo que caracteriza a un equipo grande, lograron llegar al descanso sin perder y llevaron la segunda mitad a su terreno. No hay duda, Javi Gracia es «el fichaje».
Vayamos por partes. El Levante UD protagonizó 50 minutos en Mestalla sencillamente geniales. Los granotas siguen creciendo en todo. Cualquiera podría decir al ver casi una hora de partido que el Levante viajó al futuro. El progreso que el Club de Orriols está experimentando en calidad de institución, el camino tan increíble, meritorio e histórico que ha quedado detrás suyo, el no olvidar jamás de los jamases quien es y de donde viene, las penurias incontables que ha pasado a lo largo y ancho de sus 111 años de historia y como ha resurgido siempre de todas ellas, la disciplina y la sensatez que tiene hoy en día y que utiliza para crecer…el Levante honra su pasado, vive su presente y forja con ilusión y ambición sana su futuro. Anoche en Mestalla todo ese simbolismo se vio reflejado frente a su vecino, al que durante un buen rato hizo sentir con su juego un equipo diminuto. Y es que otra virtud levantinista es seguir creyendo en Paco López y su estilo.
EL DERBY DE LA CAPITAL DEL TURIA ESCALA PELDAÑOS
Con los poco más de cincuenta minutos de partido en donde el Levante se lució en juego colectivo más las virguerías de Morales, con la progresión que los de Orriols están teniendo en todos los frentes y por supuesto con un Valencia CF que demostró que su nombre, orgullo y dignidad no se la va a quitar absolutamente nadie, el mensaje es muy claro, Valencia atesora un Derby in crescendo, llegará el día en el que la emoción y la adrenalina que produzca alcance cuotas de alta etiqueta. Las condiciones son cristalinas, el Valencia CF debe seguir conservando su grandeza y a buen seguro lo hará, por muchas adversidades a nivel institucional que ahora atraviese, Mestalla jamás se arrodillará. Un Club de 101 años de historia tiene mucho peso. Por su parte el Levante UD debe seguir creciendo tal y como lo está haciendo. Valencia tiene un Derby en sus tierras cada día más ilusionante.
EL VALENCIA CF SIGUE SIENDO EL GRANDE
Por mucho que, de forma muy merecida, se pueda piropear al Levante y a su progresión en todo, y por mucho que se pueda aplaudir al crecimiento que el Derby del Río Turia está teniendo, hay una cuestión que sigue siendo intachable, el Valencia CF es el grande, sigue siendo el grande, y precisamente en el partido frente a su vecino, a pesar de todas las penurias que está atravesando a nivel institucional, a pesar de que el futuro está nublado como diría el Maestro Yoda en Star Wars, el equipo de Mestalla demostró que donde realmente se dialoga es en el verde. Javi Gracia ha caído de pie en este equipo, sabe que estos jugadores son con los que con toda seguridad va a contar durante toda la temporada y les ha inyectado en vena su filosofía. Todos juntos, una piña, cada partido es un tesoro.
De esta manera el conjunto dirigido por él afrontó un choque que a los 40 segundos ya se le puso cuesta arriba. Un despiste imperdonable provocó que el Comandante Morales sacara al Maradona que lleva dentro, dejara sentados a tres contrarios y batiera a Jaume Doménech cruzando el balón a su izquierda. Golazo para la historia de los Derbys. Con el 0-1 el Valencia despertó, se percató de que partido estaba jugando y comenzó a obrar desde la medular para arriba donde todavía conserva innegables tablas. Caso aparte si nos referimos a la zona desde el centro del campo a la defensa, al Valencia le siguen temblando las piernas y eso lo tiene que remediar si o si. El Levante por su parte exhibía un juego digno de un equipo de altos vuelos, con Campaña como director de orquesta, con Morales causando estragos, Melero multiplicándose y Clerc y Miramón como verdaderos puñales. Lo único que les faltó a los de Paco López es rematar la faena, cosa que ni pudieron ni supieron hacer. En el Fútbol eso tiene un coste y suele ser elevado.
El Valencia continuó entonándose sacando dinamismo, garra…¡y juventud! Mucho ojo con Kang-In Lee porque con partidos así puede ser una de las sensaciones de la temporada, y atent@s a Musah, el desparpajo de este chaval de 17 años es para tomar buena nota. Con el sur coreano tirando del carro llegó el empate, Kang-In Lee sacó de esquina y Gabriel Paulista remató. 1-1 y vuelta a empezar. No se arrugó el Levante que prosiguió impartiendo magisterio sobre cómo se debe jugar al fútbol y tuvo alguna llegada con mucho peligro, incluso Melero volvió a perforar la portería rival, pero hubo manos de Campaña y el gol no subió al electrónico. No ocurrió igual en el 36 de partido, otra pérdida de balón de patio de colegio del Valencia, que pasaba las de Caín ante la asfixiante presión granota, fue aprovechada por Morales para marcarse otra jugada de filmoteca. El Comandante fue asistido por Miramón, rompió a un Diakhaby que sustituyó a Mangala por lesión y la clavó en la escuadra. Otro golazo y 1-2 ¡Cómo ha empezado la temporada Morales! Sin embargo, ni siquiera el Comandante y su histórica actuación hundieron a los de Javi Gracia, que de nuevo supieron golpear para poner las tablas y esta vez solo tardaron tres minutos. Asistencia de lujo de Kang-In Lee y Maxi Gómez batió de tiro cruzado al portero que más paró la temporada pasada, Aitor Fernández. Con el 2-2 en el marcador ambos equipos se fueron al descanso estando todo por decidir.
EL VALENCIA SE CALZA LOS MUELLES EN LA SEGUNDA MITAD
La segunda parte del partido fue una historia completamente distinta. Dos razones hubieron para ello, la primera es que el Valencia fue consciente de que tenía más fuelle físico y que podía aprovechar su potencial ofensivo si lograba llevar el partido a dicho terreno. Lo logró. Las cabalgadas de sus atacantes acabaron por hacer el resto. El conjunto local logró alzarse como si tuviese muelles en las botas e hizo de su propiedad el Derby. Por su parte el Levante trató de conservar su estilo de juego, cuyas virtudes le habían llevado a adelantarse dos veces en el marcador y seguir vivo y coleando. Ese era el mensaje que Paco López les había transmitido a los suyos en el paso por los vestuarios. Sin embargo en el fútbol existe algo que en ocasiones se infravalora, el factor psicológico, algo que sin duda hizo mal efecto en los granotas. Tras una primera parte de ensueño no había logrado mandar en el marcador. El Levante acabó acusando esa circunstancia, se hundió progresivamente y el Valencia hizo sus deberes. A los 75 minutos, aún con el dos a dos, Manu Vallejo salió de entre bastidores y se convirtió en un actor protagonista marcando el 3-2. Golpe duro para un Levante que lo intentó con todo corazón y nada de cabeza, así no se puede. En el minuto 94, con todo sentenciado, Manu Vallejo firmó su doblete en una segunda parte en la que solo existió un Valencia que no marcó más por Aitor y por el palo.
El Valencia ganó 4-2 un Derby en el que tuvo que superar no pocas adversidades, se encontró con un Levante muy osado que le propuso un partido de inteligencia y persistencia, tuvo que tirar de casta y calidad arriba y hasta el minuto 75 de partido no pudo ponerse por delante en el marcador, obteniendo la plena tranquilidad en el último suspiro. No se puede ignorar el lado contrario que ambos equipos presentan. El Levante UD perdió, pero si copia y pega su primera parte y pule errores ¡Los Granotas tienen equipo! vaya si lo tienen, para no sufrir nada de nada. El Valencia CF por su parte si depende de su ataque y voluntad puede tener muchas cosas que decir, que no se le pierda de vista, sin embargo de medio campo para atrás Javi Gracia debe calzarse el mono de faena, más aún sus pupilos.
Justa victoria y digno rival. A partir de ahora toda la suerte del mundo mundial a los dos.